Con tantos activos disponibles, elegir un sérum puede resultar abrumador. Aquí tienes una guía simple según lo que más necesita tu piel ahora mismo.
Piel deshidratada o apagada: ácido hialurónico
Atrae y retiene agua en la piel, aportando volumen e hidratación inmediata. Es un buen punto de partida porque se lleva bien con casi todos los tipos de piel y con otros activos.
Piel sin luminosidad o con manchas: vitamina C
Ayuda a unificar el tono y aporta un efecto luminoso. Se recomienda usarla por la mañana, siempre acompañada de protector solar, ya que puede aumentar la sensibilidad a la luz.
Piel con signos de la edad: retinol
Uno de los activos más estudiados para renovación celular. Empieza con una frecuencia baja (1-2 veces por semana) para que tu piel se adapte, y úsalo siempre por la noche.
Piel con poros visibles o tono irregular: niacinamida
Ayuda a regular la producción de sebo y a mejorar la textura general de la piel. Es una opción suave, apta para pieles sensibles.
Una recomendación final
Introduce los activos de uno en uno, con al menos una semana de diferencia, para poder identificar cómo responde tu piel a cada producto. Puedes ver nuestra selección de sérums en la colección Catálogo de GlowRelief.